Cirugía Ortognática
La cirugía ícono de la maxilofacial. Reposiciona los huesos de tu rostro para devolverle armonía, función y equilibrio.
¿Qué es la cirugía ortognática?
La cirugía ortognática es una de las cirugías más representativas de la especialidad maxilofacial. Consiste en reposicionar los huesos de la cara —principalmente maxilar, mandíbula y mentón— para corregir alteraciones dentofaciales que pueden afectar tanto la función como la armonía del rostro.
Su objetivo no es únicamente estético. Al corregir la posición de los huesos y establecer una relación adecuada entre ellos, la cirugía ortognática puede mejorar la mordida, la masticación, la respiración, la fonación y el cierre pasivo de los labios. Como consecuencia de este equilibrio funcional, también permite lograr una mayor armonía y proporción facial, respetando las características propias de cada paciente.
Está indicada cuando la ortodoncia por sí sola no puede corregir el problema, ya que la alteración se encuentra en la posición o tamaño de los huesos maxilares y no solamente en los dientes. Muchos pacientes llegan derivados por su ortodoncista al identificar que el desbalance no es exclusivamente dental, sino también esquelético.
Cada tratamiento es diferente y requiere una planificación individualizada, considerando la estructura facial, la mordida, la función y los objetivos de cada paciente.
Clase II y Clase III Esqueletal
Clase II Esqueletal
Mandíbula posicionada más atrás de lo normal. Se traduce en poca definición del cuello, escasa proyección del mentón y un perfil desbalanceado. Con frecuencia se asocia a apnea obstructiva del sueño. El tratamiento habitual es el avance maxilomandibular (face push), que además de corregir el perfil, expande la vía aérea superior.
En casos de Clase II severa asociada a apnea del sueño, la cirugía ortognática puede ser un tratamiento definitivo. El avance del esqueleto facial amplía la vía aérea y reduce su colapso durante el sueño. Es una alternativa para pacientes que no toleran CPAP o no responden a dispositivos de avance mandibular, mediante un tratamiento multidisciplinario
Clase III Esqueletal
Mandíbula más avanzada que el maxilar, generalmente por falta de desarrollo del tercio medio facial. El tratamiento combina avance maxilar con retroceso y centrado mandibular, mejorando el soporte facial y corrigiendo el perfil invertido.
Esquema comparativo Clase II vs Clase III Esqueletal
Planificación digital antes de entrar a pabellón
Cada cirugía se planifica digitalmente antes de la intervención. A partir de fotografías clínicas, escáner intraoral y tomografía Cone Beam (CBCT), se realizan virtualmente los movimientos óseos que se ejecutarán después en pabellón.
Esto permite simular el resultado, fabricar férulas guía con precisión milimétrica y predecir el cambio facial antes de la cirugía. Reduce el tiempo operatorio, disminuye las complicaciones y aumenta significativamente la precisión del resultado.
Es la diferencia entre operar con un mapa detallado y operar con una idea general.
El proceso completo, paso a paso
Evaluación inicial conjunta
con ortodoncista y cirujano maxilofacial para definir diagnóstico y plan de tratamiento.
Ortodoncia prequirúrgica
la duración es variable. Puede ir desde una cirugía primero (sin ortodoncia previa), pasando por un par de meses, hasta un año en los casos más severos. Se realiza con brackets o alineadores según cada caso.
Planificación virtual 3D y cirugía
bimaxilar, monomaxilar o triple según lo requiera cada caso.
Ortodoncia postquirúrgica
refinamiento final de la mordida.
Preguntas frecuentes sobre Cirugía Ortognática
La cirugía ícono de la maxilofacial. Reposiciona los huesos de tu rostro para devolverle armonía, función y equilibrio.
Bajo anestesia general en pabellón central. El equipo lo componen 3 cirujanos maxilofaciales, anestesista, arsenalera y personal de pabellón.
Entre 2 y 4 horas, según el tipo y complejidad del caso.
No. Todos los abordajes son intraorales — la piel del rostro no se toca.
Sí, habitualmente 1 a 2 noches.
Sí. La cirugía tiene indicación funcional, por lo que cuenta con cobertura en ambas previsiones, con los copagos correspondientes.
Depende del tipo de tratamiento y la severidad del caso. Se indica reposo relativo con licencia médica, régimen papilla — sin masticar — durante 6 a 8 semanas, y suspensión de actividad física por al menos las primeras 4 semanas. La kinesiología postoperatoria es parte del proceso.
La inflamación cede considerablemente durante el primer mes postoperatorio. El resultado se aprecia desde los 3 meses y se estabiliza a los 6 meses.
Sí — es lo que se conoce como cirugía ortofacial. Se puede combinar con mentoplastía, lipopapada, lipotransferencia, prótesis faciales y rinoplastía.


